Teléfono: 955 29 01 53   Email: info@perrosguiadeandalucia.es   ASOCIACIÓN DE USUARIOS DE PERROS GUÍA DE ANDALUCÍA

"Miro arriba y distingo el contorno oscuro de la copa del árbol", dice exultante Aurora.

Tras 15 años ciega, es la primera española en tener un ojo biónico.

Su sueño: ver a su hijo pequeño que nació hace tres años y cuyo rostro no conoce.

 

Aurora Castillo Posada se acuerda de las caras de sus padres, de la de su hermana, de la su hija de 24 años, también Aurora, a la que tuvo muy joven, con 19. Pero se lamenta de que con el paso del tiempo cada vez se le difuminan más en la memoria cómo eran exactamente aquellos rostros que vio antes de que la retinosis pigmentaria la dejara ciega del todo. No sabe, en cambio, qué cara tiene su hijo de tres años, Miguel, con el que vive sola en una casa del pueblo sevillano de Los Palacios y Villafranca, junto al pabellón polideportivo Jesús Navas.

Sin embargo, ha dado el primer paso, histórico en la medicina española, para lograr ver algún día a su niño y recobrar, dos décadas después, la imagen de toda su familia. Aunque no sea con sus luminosos ojos naturales, del claro color verdeazulado de la aguamarina, sino con el ojo biónico del sistema de visión artificial Argus II, que le implantaron el pasado 12 de junio en el Centro de Oftalmología Barraquer de Barcelona. Es la primera paciente en España a la que se aplica esta técnica desarrollada en California por la empresa estadounidense Second Sight. Las intervenciones en el mundo aún no llegan al centenar. Seis meses después, Crónica la visita en su ambiente para comprobar cómo ha avanzado con el implante.

Su perra guía, Kusia, una labrador de pelaje negro de 11 años de edad, salta contenta recibiendo a los desconocidos en el salón de la casa. Aurora lleva con ella nueve años. Es la primera perra guía que tuvo, adiestrada y cedida por la ONCE, y también será la última. Este nuevo año de 2015 la jubilará y se moverá sola por la calle con la ayuda del bastón y de sus gafas electrónicas, que le han devuelto parcialmente la visión. Antes sólo distinguía por la luz si era de día o de noche, si la habitación estaba a oscuras o encendida. Nada más.

Ahora, explica apuntando con sus ojos a los tuyos, distingue contornos generales en blanco y negro en un campo de visión equivalente a la superficie de un folio que abarcase 20 grados. Le queda mucho a la ciencia para que un ciega como ella pueda recobrar la visión nítida -"No sé si lo veré"-, pero el avance que ha experimentado ya significa para ella un extraordinario progreso. Es una visión rudimentaria todavía, pero asombrosa en la medida en que resurge desde la nada.

Para entenderlo hay que retroceder a la vida en la España de hace 30 años, cuando a Aurora le diagnosticaron con 13 años que había empezado a quedarse ciega por una retinosis pigmentaria, causada por un trastorno genético que provoca la degeneración y muerte de las células de la retina (bastones y conos). A día de hoy no tiene cura, aunque hay estudios, precisa, para al menos ralentizar su progresión. Por eso, porque "no tiene remedio", no se ha preocupado por hacer estudios genéticos a sus hijos para saber si la podrían desarrollar también ellos. "¿Para qué quiero saberlo? A mí no me sirvió de nada".

Se acuerda de que en el colegio era una alumna brillante, que usaba gafas, como tantos niños, por hipermetropía. Pero fue notando que la visión empeoraba. El primer síntoma era que al entrar desde la claridad de la calle a un sitio más oscuro sus ojos tardaban mucho en adaptarse. "La ignorancia de entonces, fíjate. Pensaba que yendo al oftalmólogo y cambiando de gafas iba a ver bien". La visión se fue apagando paulatinamente a lo largo de los años, hasta que un día se dio cuenta de que ya no podía leer libros, ni caminar sola por la calle sin tropezar. "Hace 15 años perdí la vista completamente", salvo el discernimiento entre la luz y la oscuridad. "La cara de mi hijo no la llegué a ver. Me acuerdo perfectamente de los colores, cómo son las letras, cómo escribía y leía... Pero se me borran las caras de mis familiares un poco, intento recordar cómo eran, pero hace muchos años que no tengo un recuerdo nítido de ellos".

Se había ido preparando desde los 17 ó 18 años para lo que parecía esa etapa definitiva e irreversible de su vida en un centro de la ONCE en Sevilla, aprendiendo lectura en braille, a caminar a tientas por la calle con un bastón, a ser ciega pero autónoma. Si no fuera por la ceguera, cree que habría estudiado una carrera universitaria. "Las cosas de los pueblos, mi madre no quería que me fuera de casa". Se dedicó entonces a trabajar vendiendo cupones de la ONCE durante 15 años, hasta que le reconocieron una incapacidad laboral permanente, pero no por su ceguera, sino por el asma que también padece y del que no se queja.

Se acostumbró, pero no se resignó. "Dentro de ti hay un rinconcito de esperanza de que haya una solución un día y te cures. La esperanza no la puedes perder". Recuerda que hace una década escuchó en televisión la noticia de que unos científicos estaban experimentando en EEUU con un sistema de visión artificial para ciegos. Pasó el tiempo, y en diciembre de 2013 una prima la avisó de otra noticia que había visto en la tele. Contaba que en la clínica Barraquer se preparaban para aplicar el sistema en exclusiva a los primeros pacientes españoles. "¡Si esto es lo que yo vi hace 10 años!", se dijo (y aclara que ella nunca dejó de usar el verbo “ver”). "Salía el doctor Jeroni Nadal diciendo que podrían distinguir la forma de objetos, por lo menos tener un poco de contacto con la realidad con una visión artificial". No lo dudó. "Vi una luz muy grande ahí". La luz de una oportunidad única. Llamó a la clínica, concertó una cita para el 21 de enero de 2014 y viajó a Barcelona a ver al oftalmólogo, coordinador del departamento de Vítreo-Retina.

"Olvídate de ver como tú veías antes", le dijo Nadal. Porque la recuperación de la vista no vendría a través de la curación de sus retinas, sino de la implantación de un "chip", como ella lo llama coloquialmente, detrás de la retina del ojo derecho, el que tiene menos restos de visión, y que estaría conectado a su nervio óptico. Tenía que aprender a ver de otra manera, interpretando las imágenes que se generarían electrónicamente saltándose la parte exterior de su globo ocular, sin necesidad de abrir los ojos. "Tienes que aprender a interpretar lo que estás viendo".

Entrevistaron a varios candidatos para la primera operación de esta técnica en España, cuyos 150.000 euros de coste -entre las gafas electrónicas, la intervención quirúrgica, el largo posoperatorio y las revisiones- asumía la clínica. Después de varios viajes durante la primera mitad de 2014 a Barcelona para asegurarse de que el tamaño y condiciones de su ojo eran idóneos -no a todos los ciegos por retinosis les pueden, por ahora, implantar este sistema-, y de diversas pruebas con técnicos venidos de Suiza, donde tiene su delegación europea Second Sight, le anunciaron que la habían escogido a ella.

La operaron el pasado 12 de junio, durante tres horas y con anestesia general. Le abrieron el ojo derecho para implantarle detrás de la retina un "microchip" o "electrodo estimulante retiniano", más pequeño que un grano de arroz, con "66 puntos de luz" y conectado al nervio óptico, el nervio que envía al cerebro la información que normalmente captan nuestros ojos para que genere las imágenes que reconocemos de la realidad. Mirándola, no se aprecia nada en su ojo, ni rastro de los puntos siquiera. Le siguieron cuatro semanas de posoperatorio en la clínica, un tiempo corto comparado con las hasta ocho semanas que se preveían. Regresó luego a su casa para continuar la rehabilitación/aprendizaje, que todavía dura. No le darán el alta hasta el cabo de tres años.

Se declara "feliz desde el primer día". Enseña sus gafas y explica cómo funcionan, como la mejor embajadora de la técnica. Son una gafas oscuras ligeras. Entre las dos lentes, en el centro de la montura, a la altura del entrecejo, tiene incrustada una microcámara de alta definición. La imagen continua que recoge la cámara de lo que ve enfrente, abarcando 20 grados de visión, se transmite a través de un cable que sale de la patilla derecha hasta un miniordenador con batería -tres horas de autonomía; el equipo trae tres pilas de litio recambiables y recargables- que Aurora lleva colgando en la cintura. El ordenador procesa la información y la reenvía a la antena-receptor acoplada en la patilla derecha. Este receptor, redondeado, está pegado a la sien derecha, muy cerca del electrodo estimulante retiniano implantado detrás de su ojo derecho. El receptor envía por ondas -sin cables- la información al electrodo y éste produce unos impulsos nerviosos en las células sanas de la retina que transmiten al nervio óptico y éste conduce al cerebro. Se genera entonces allí una imagen, mucho más básica que la que se produce a través de la cámara natural de un ojo humano, pero que constituye un avance impresionante para quien ya no veía nada.

"El médico me dijo, mira, es como cuando inventaron la televisión: al principio era un armatoste", dice Aurora. Hoy las hay en tres dimensiones.

“Ya no vuelvo a tener perra guía. Ahora sé que hay algo delante y antes no lo sabía. Es una alegría muy grande”, dice

Bajamos a la calle para que ella nos explique con ejemplos prácticos qué ve ahora. En una plaza, apunta con sus gafas hacia el suelo. "Distingo los contornos con unas líneas. Aquí hay claridad, el suelo de la acera, y ahí está oscuro, el césped". Mira al frente y aprecia el contorno de una palmera, aunque no sus detalles. "Si me quito las gafas, no distingo nada, todo es gris". "Ahora", dice poniéndose las gafas electrónicas, "miro arriba y distingo el contorno oscuro de la copa de un árbol". Mira hacia el fotógrafo y el periodista, a dos metros, y reconoce cuál es el grosor del cuerpo de cada uno. "Ahí está la línea de separación entre vosotros". Es un reconocimiento de perfiles y movimientos básicos, de grandes rasgos, pero que le basta, dice, para apreciar el salto cualitativo. "Ahora voy más segura por la calle". Su ojo es la cámara, insiste para que no haya confusión ni se creen falsas expectativas: sus ojos siguen "sin ver nada". Le gusta la fantástica paradoja que ella encarna: "Puedo ver sin abrir los ojos".

Su miniordenador tiene tres filtros, ella lo lleva en el 2, que resalta los contornos respecto a la posición 1 que se enciende por defecto. La 3 es mejor para ambientes nublados, explica. Tiene otros tres botones: el redondo es de encendido, el cuadrado aumenta artificialmente la iluminación en espacios oscuros y el botón en forma de estrella es para "vista al frente", la normal. Describe que su campo de visión electrónica es como el tamaño de un folio A4 y en blanco y negro, por lo que sólo capta lo que tiene justo al frente. Tiene que estar quieta y tranquila para apreciar el movimiento de personas y objetos.

Ahora continúa las revisiones en Barcelona -la próxima, en enero-, y su rehabilitación en Sevilla con la ayuda de un monitor de la ONCE adiestrado por Second Sight. El objetivo inmediato es que pase de caminar con su perra guía a hacerlo sola con las gafas Argus II y el bastón. "Yo ya no vuelvo a tener perra. Voy más segura que antes, con más libertad. Sé que hay algo delante y antes no lo sabía. De no ver nada a distinguir algo es un paso muy grande. Es una alegría muy grande".

Dice que la clínica busca patrocinadores para poder operar a más personas como ella con ceguera adquirida, dado el alto coste actual de la intervención. "Espero que en el futuro, y no muy lejano, se perfeccione. Que pueda ver una imagen más nítida, me da igual si es en blanco y negro. Mi sueño es poder andar un día sin bastón". Quizás no dentro de tanto descubrirá con su ojo artificial la cara de su hijo Miguel con todo detalle. Increíble, pero cierto. La ciega Aurora está viendo amanecer un nuevo año. La vida nueva.

ACTIVIDADES AUPGA

Detalles de contacto

AUPGA (Perros Guía de Andalucía)
c/Resolana 30, Sevilla (41002)

Email: info@perrosguiadeandalucia.es
Teléfono: 955 29 01 53

Visitas

35651
HoyHoy80
AyerAyer339
Esta semanaEsta semana600
Este mesEste mes2301
TotalTotal35651
Día record 11-13-2018 : 339
Statistik created: 2018-11-14T02:31:12+01:00
UNITED STATES
US

Visitas desde el origen de la web

Visitas del artículo
176631